Taquicardia

Siento el pálpito acelerado y me invade un recuerdo ciego por algún químico extorsionador. La piel ardiente
como si fuera fuego en la mañana posterior, sin embargo era fría cuando todavía no había sol. Ahora todo es confuso y huele a destrucción. Ahora todo sigue igual aunque haya cambiado la canción. Ahora el momento es crítico, resultado de algún impulso que tuvo reacción. No tengo nada que decir aunque  en mi cabeza hay gritos sellados por una supuesta indiferencia que en realidad no existe. Todo es mentira. Quiero que se callen. O quiero que griten hasta reventar aunque lo que suene sea una voz triste.

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