Un libro cerrado

Insoportable olor a humo
que exhala con pasividad su furia
imperceptible bajo la lluvia

Denota expresividad vacía
pero un hondo infinito a través de sus ojos
se percibe desde la lejanía

Como la mirada impenetrable de un búho
sobre las ramas, quieto, atento
se desmorona por dentro
exhausto del mundo moderno
el reloj va demasiado lento

No soy más que otro animal nocturno

una luciérnaga, que brilla por sí sola
un murciélago, ciego ante la realidad
un zorro, rojo, persistente a la espera de una presa del momento
y una pantera, nebulosa, discreta pero que deja huella con su acción

Comentarios